viernes, 29 de agosto de 2008

Las Triquiñuelas

Cierto es que en los últimos meses, el Partido Socialista nos tiene bastante acostumbrados a los ataques frontales al nacionalismo. Paradójicamente, al democrático en particular. No es menos cierto que debido a los resultados electorales de las pasadas generales se hace latente cierta prepotencia en los dirigentes socialistas. No así en sus filas, ya que con algunos me une una estrecha amistad y no ven a Patxi Lehendakari de Lehendakari. Perdón, a Patxi Lopez, quería decir.

No obstante, una vez más es el dirigente socialista José Antonio Pastor quien nos da muestras de esa chulería tan típicamente socialista en los últimos tiempos. “Ahí (en Europa) están las cosas importantes, no las triquiñuelas”. Valiente desprecio -una vez más- el que este señor hace a la voluntad de los ciudadanos de la CAV al decir que una Ley del Parlamento Vasco no es más que una “triquiñuela”. Una triquiñuela apoyada por un gobierno tan legítimo como cualquier otro en democracia. Una Ley que solo consultará -ojala se dieran las condiciones objetivas para que fuera más allá- a la ciudadanía sobre lo que quiere que se haga desde los partidos políticos para solucionar dos de los mayores problemas de esta sociedad. La violencia asesina de ETA y la cuestión identitaria.

Ciertamente, la consulta no será la panacea que solucione por arte de magia ninguna de las dos cuestiones. Soy de los que cree que la consulta no tendrá ningún efecto en ETA, y que si lo tiene no será positivo. Es un paso, no obstante. El único que se ha puesto encima de la mesa. Por lo tanto, mientras el PSE no esté dispuesto a poner alguna otra solución sobre la mesa, no habrá razón para descalificar esta.

Siguiendo con el señor Pastor y sus muestras de mala educación, a las que ya nos estamos acostumbrando, huelga decir que no es necesario llegar a la descalificación de la ley. Es natural que el Partido Socialista esté en contra de esto. Habitualmente suele estar en contra de todo lo que huela a autogobierno. Pero ello no es razón para decir que “esto suena como mínimo a ópera bufa”. No señor Pastor. Lo que suena a ópera bufa, lo que parece una película de serie “C” o huele a chamusquina es que ustedes se jacten de tener un presidente del gobierno con talante, imagen, etc, pero que casualmente -no casualmente- es el jefe del único ejecutivo que no ha transferido ninguna competencia de las pendientes. Creo recordar -aunque es posible que me equivoque- que son 37. Lo que si sé que no me equivoco es que la tasación de esas transferencias pendientes la hizo el Parlamento Vasco con los votos del PSE-EE del que el señor Pastor es portavoz parlamentario.

Por lo tanto, yo no se si la consulta es una “obsesión personal” -tal y como la tildó Pastor- o más bien responde a un hartazgo inaguantable por no haber recibido aún las competencias que en virtud del Estatuto de Gernika -aprobado con los votos del PSE- nos corresponden. Lo que si tengo claro es que no es ninguna triquiñuela. Triquiñuelas son aquellas con las que ustedes tratan de engañar a la sociedad vasca. Triquiñuela es que el secretario de organización del PSE comparezca públicamente diciendo que apoyará los presupuestos si los nacionalistas dejamos de ser nacionalistas, casi casi. Eso son triquiñuelas. Acudir a Europa cuando uno cree que sus derechos no han sido garantizados en una manera más de responder ante una injusticia que desgraciadamente todos tenemos claro que se va a dar. Miento. No es una manera más. Es la manera legal y la más legítima.

Creo yo, que el intento del PSE de que al nacionalismo se le vaya de la cabeza acudir a Europa responde a un miedo fundamentado y reafirmado en los últimos meses. No olvidemos que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos a admitido recientemente a trámite la denuncia presentada por la izquierda radical debido a su ilegalización. Un varapalo que jamás había entrado en los planes socialistas y que sin embargo, ahí está. Creo yo que ese miedo es el que esta llevando al PSE-PSOE a intentar sacar de nuestras intenciones la de acudir a Europa a defender el derecho que tenemos a que se nos consulte como ciudadanos que somos.

miércoles, 6 de agosto de 2008

De rechos, De Juanas y De victimas

LA VERDAD es que escribo este artículo con la presión de ver que mi blog no se actualiza desde mayo y sabiendo que hace más de un mes que no colaboro con los blogs que habitúo. Por eso, en vez de buscar y rebuscar un tema que nos lleve a una reflexión profunda, lo que he hecho es coger periódicos de los últimos cuatro días y mirar cual es el tema de actualidad por excelencia.

Una vez visto que el tema era la excarcelación de De Juana, se me presenta otro dilema que me lleva a plantearme la idoneidad de este artículo. Y es que es evidente que De Juana será un héroe mientras le dediquemos nuestros comentarios, nuestras miradas y en definitiva, nuestro tiempo. Por eso, no creo que merezca la pena seguir con este tema mas allá de este artículo. Por supuesto que cada uno puede escribir sobre lo que le venga en gana.

Por un lado la primera de las reflexiones que se me ocurre respecto a este tema es si verdaderamente el objetivo del Derecho Penitenciario español es la reinserción social del reo. Y es que ha quedado bastante evidente que no es así. Si la meta es la reinserción, un señor que demuestra su no arrepentimiento y sigue creyendo que actuó como debía hacerlo en el momento de asesinar a 25 personas no puede salir de la cárcel. Una persona de estas características no es reinsertable en la sociedad por el simple hecho de que no hay indicios que nos lleven a pensar que ya no es miembro de ETA o que jamás se le pasará por la cabeza volver a matar. Por otro lado, si el objetivo es el arriba citado, bastaría un arrepentimiento sincero y una renuncia a los hechos objeto de condena. Cuestión -la de la sinceridad- harto difícil de demostrar. Pero, se repite hasta la saciedad que el objetivo es la reinserción y creo yo que este señor no es reinsertable.

No obstante, entiendo que la ley es la que es, que no es admisible una modificación ad hoc, y que una vez se cumple condena, la libertad es lo que toca. Es por ello, que lo que nos queda es apretar los dientes cuando le veamos pasar por la calle y esperar que los 25 años que se ha pasado entre rejas le hayan servido de algo más que para acabar su carrera de enfermería.

Pero, entiendo a aquellas víctimas que esperan con dolor y temor el día que se lo tendrán que encontrar en la panadería, peluquería, o lo que es peor, en el ascensor. Un sentimiento bastante humano, creo yo. Repugnancia, hastío e impotencia.

Repito que entiendo que la legislación es la que es pero, no obstante, creo que éticamente es más que discutible. Y volvemos una vez más a las contradicciones de la izquierda radical sobre las que escribí hace ya muchos meses. Cualquier miembro de la izquierda radical hablará en términos de cumplimiento de condena por parte de De Juana etc, que le toca estar en la calle, y que tiene derecho como hombre libre. de vivir donde quiera. Puede ser cierto.

Pero una amigo me planteaba una cuestión el otro día. ¿Que dirían las "Nekanes"-s si mañana un violador no arrepentido, a dos días de salir de la cárcel dice que aquella violación por la que cumple condena fue el mejor sexo de su vida, y que está deseando llegar a su casa de Amara por que debajo de él vive su víctima, que por cierto tiene 16 años? ¿Estaría el movimiento feminista satélite de la izquierda radical a favor del excarcelamiento, teniendo en cuenta, además, que el violador bajará con la víctima en el mismo ascensor?

Una contradicción más de la izquierda radical.

viernes, 23 de mayo de 2008

SALVEMOS EL BARCO

Expongo estas reflexiones como nacionalista. Sin complejos, sin prepotencia, sin sentir la necesidad de autojustificar un sentimiento que ni es excluyente, ni va contra nadie, ni demoniza otros nacionalismos u otras ideologías. Y lo hago bajo la premisa que de forma textual exigía un alcalde de ANV (el de Azpeitia) tras haber desbancado al partido local más votado (el PNV), a través de un pacto postelectoral: "Tranquilidad, normalidad y respeto".

Toda petición, toda exigencia dirigida a terceros que en la vida realizamos debe tener viaje de ida y vuelta, debe ser recíproca: si no es así carece de toda legitimidad moral y política: ¿Con qué fundamento moral o ético puedo yo exigir a los demás lo que no estoy dispuesto a realizar yo?

Nuestro País (otro día deberemos hablar de la denominación, hasta en eso logramos hacer primar la divergencia sobre el nexo común) ha cambiado, porque la sociedad vasca no es distinta al resto. Es obvio, pero no debemos olvidarlo: la realidad social es la que es, y no la que el gobernante quiere creer o querer ver. Y hay agoreros que quieren vendernos la idea de ciclo agotado, de necesaria catarsis social y política… y frente a ello propongo una reflexión que sitúe el acento en la pluralidad y en la madurez de nuestra sociedad, sin perder su principal valor: el sentimiento identitario, como señal de pertenencia al pueblo vasco.

Para evitar el naufragio, la deriva confusa y sin norte de nuestro barco hay que seguir un protocolo, unos parámetros de conducta que me propongo exponer de forma sintética:

No cabe patrimonializar la sociedad: debemos dejar de vivir como compartimentos estancos, aislados: nacionalistas, no nacionalistas, los colectivos integrados en la izquierda abertzale… todos debemos sumar, si respetamos las premisas mínimas de convivencia. Sólo quienes se autoexcluyan sobran en la construcción nacional, todos los demás son igualmente importantes y protagonistas de ese proceso.

En un barco que navega en las aguas del siglo XXI no hay lugar para calificativos como el de polizones: cabemos todos, y todos debemos tener idénticos derechos, empezando por los dos más básicos, el de la vida y el de la libertad… ¿tan difícil es acabar desterrando entre todos a ETA y a las causas que de forma perversa e interesada camuflan una banda mafiosa bajo el señuelo totémico de falso movimiento de liberación nacional?

La tripulación de ese barco es plurinacional, bajo bandera o pabellón vasco. No nos oponemos a otras flotas, a otras banderas (a las que respeto, con más o menos indiferencia, pero no ofendo, como pido para lo que representa la que siento como nuestra) pero nos negamos a admitir el mimetismo basado en la falsa solidaridad interterritorial: somos una nación, frente a respetables unidades administrativas de gestión de poder territorial (¿qué otra cosa son las Comunidades autónomas, producto político surgido del intento de opacar la realidad nacional vasca, catalana o gallega?

Esto no es un capricho intelectual, es una realidad sentida (también de forma plural) por una mayoría amplia del pueblo vasco. Y el capitán, al frente de un barco no siempre fácil de dominar, debe saber que en ocasiones hay que recurrir a lo que los marinos llaman avería gruesa: a veces es preferible alterar el rumbo, incluso provocar un puntual daño al barco y al norte marcado para evitar daños mayores, para evitar el naufragio, para evitar convertir el proyecto político en un pecio hundido para siempre en el fondo del mar.

Para llegar a buen puerto hay que fijar la brújula y combinar la resolución del día a día en la gestión de los problemas que nos llegan de frente con el objetivo de no desnaturalizar el proyecto pero saber adecuarlo a la realidad para seguir vertebrando y dirigiendo el barco. Y eso exige, a mi entender, priorizar el acuerdo sobre la confrontación, respetar lo acordado, y no renunciar a los objetivos, pero pautar su consecución y el iter para alcanzarlos.


*"Salvemos el barco" es un articulo escrito y publicado por Juanjo Alvarez al que agradezco enormemente su colaboración con este blog.

jueves, 15 de mayo de 2008

ZENBAT DIRA DEGOENEKO?

Atzo beste behin esnatu ginen herri honek bizi duen tragedia ulergaitzaren beste adibide batekin. ETA-k Goardia Zibil bat –eskerrak bakarra izan zen, izan ere, gaueko ordu horietan kualerteleko hormen artean, umeak, emakumeak eta agureak ere izango ziren, noski- erahil zuen. 2006ko abenduaren 30an su etena amaitutzat eman zuenetik, seigarren hilotza. T-4an Diego Armando Estacio eta Carlos Alonso Palate izan ziren. Handik urtebete ingurura Capbretonen, Raul Centeno eta Francisco Trapero tirokatuta. Aurtengo martxoaren 7an Isaías Carrasco sozialista erahiltzen du ETA-k. Eta atzo, Juan Manuel Piñuel Goardia Zibilari kendu zioten bizitza.

Beste behin, Euskal gizartea akats larri batean erortzeko zorian dago. Urtetan zehar, atentatuen balorazio politiko bat egin dugu balorazio etiko batez gain. Orain, aurrera pausu bat eman beharko genuke. Etika, politikaren gainetik jarriz, balorazio politikoekin kontuz ibili. Patxi Zabaletak esaten duenean, erahilketa honek, oinarrian Ezker Iraultzaileari egiten diola kalterik gehien, nik diot, batik bat bere emazte eta seme alabei egiten diela kalte. Beste batzuk diotenean, erahilketak euskal nazioaren erakintzu oztopatzen duela, nik diot hori bigarren mailako kaltea dela. Izan ere, pertsona ororen bizitzak egon behar baitu edozein proiektu politikoren gain. Honekin ez dut esan nahi PP-PSOEK dioten bezala, ETA-k armak uzten ez dituen bitartean ezin daitekeenik beste ezeri buruz jardun. Nik diot, lehentasunak argi eta garbi markatu behar direla. Eta lehentasuna, orain, lagun, aita, seme edo senar bat lapurtu dioten jende horrekin egotea dela. Inongo utzipen ideologikorik egin gabe, bere hiltzaileen aurrean jarrera gogor eta tinko bat mantenduz. Azalduz, behingoagatik, hiltzaileekin ez dugula ez biderik ez jomugarik partekatzen. Arazo etiko bat da.

ETA-k jakin behar du euskal gizartea kontra duela. Baino ez ETA-k bakarrik. HB-EH-Batasuna-EHAK-ANV-k ere, jakin behar du, demokraziaren izenean ahalik eta toki gehienetatik kanporatzeko saiakerak egingo direla, atzokoa bezalako atentatuen aurrean ezikusiarena egite jarraitzen duten bitartean. Hondarribiko Ezker Iraultzaileak, dagoeneko, azaldu du erahilketa honen kontrako jarrera. Bere garaian, Derioko EAE-k ere egin zuen. Hortaz, ez da –edo agian bai- Ezker Iraultzailearen printzipio kontu bat. Baizik eta ausardia kuestio bat.

Garai hauetan Ezker Iraultzaileari ausardia eskatzea, pareta baten aurka burukadak jotzea bezalakoa den honetan, nik ez dut gehiegirik espero. Baina euskal gizarteari beste kolpe bat gehiago eman diote eta barkaezina da. Zenbat dira dagoeneko?

martes, 22 de abril de 2008

Ni siquiera la historia les absolverá

En una época convulsa como la que afrontamos estos días y deberemos afrontar durante los próximos meses, se hace imprescindible trasladar a la reflexión política la pregunta transcendental que durante siglos se ha hecho el ser humano. ¿De donde venimos? ¿Hacia donde nos dirigimos?

Que el nacionalismo histórico procede de una respuesta a una profunda depresión por el arrebato de unas señas de identidad es algo que, hoy por hoy, se ha convertido en una cuestión innegable. Un nacionalismo que desde sus principios -temporales e ideológicos- ha sabido conectar con una gran parte -a veces mayoritaria- de la sociedad vasca. Un nacionalismo que ha sabido englobar tanto a grandes empresarios de cada momento, como a obrero que trabajaban en sus fábricas. A gentes de ciencia y gentes de letras. Un nacionalismo que a pesar de histórico nunca se ha negado a su propia modernización. Un nacionalismo creado como garante de la identidad vasca en una sociedad que lo exigía y que hoy por hoy no ha dejado de reclamar. Nacionalismo que ha hecho durante de la gestión pública su leivmotiv. Su bandera a enarbolar. Hasta aquí el ¿de dónde venimos?

Al intentar contestar a la pregunta de ¿A donde nos dirigimos? se hace irrenunciable analizar previamente la situación actual. ¿Donde estamos? En mi opinión, nos encontramos engullidos por los años de poder ininterrumpidos y que si no cambiamos acabarán por hacernos perder esa garantía de identidad que la sociedad nos reclama y que debemos mantener. Estamos en una situación en la que vemos que las instituciones vascas ya no cuentan con la confianza de los ciudadanos por autenticas aberraciones en la gestión de lo público. Estamos en la tesitura de que casos como el de la oficina de Hacienda de Irun o el desfalco del Guggenheim -por no hablar del caso Jauregi, que por lo visto sigue manteniendo la presunción de inocencia- han convertido la gestión pública que ha hecho el nacionalismo en una bandera a defender en vez de enarbolar. Todos debemos hacer autocrítica. Algunos están obligados a ello.

Pero no debemos olvidar que el nacionalismo institucional ha cometido los errores que ha cometido porque en su día también tuvo la valentía de dar un paso adelante y apostar por el bienestar de este país. De apostar por reforzar la instituciones de las cuales los vascos nos hemos dotado sin a su vez, hacer dejación alguna de la defensa de los derechos que como pueblo nos asisten. Otro tipo de nacionalismo, jamás se ha atrevido a semejantes cosas. Un nacionalismo -el de la izquierda radical- más que cuestionable. Un nacionalismo que en el mejor de los casos, mira hacia otro lado cuando vascos viven aterrados o son asesinados cobardemente. Un nacionalismo que en los últimos años ha intentado esconder sus cobardías, sus fanatismos, sus autoritarismos, bajo una ilegalización que les ha venido de perlas. Antidemocrática e injusta, pero rentable para la propia izquierda radical.

Un amigo mio, suele decir habitualmente que dentro de la izquierda radical hay gente de todo tipo. Incluso que algunos repudian la violencia. Puede que tenga razón, pero las conversaciones en petit comité no son validas para sacar conclusiones políticas. La gente de la izquierda radical, canta vítores a ETA cuando no el famoso ETA mátalos. A esta gente, no debemos dejarle gobernar. Sin ilegalizaciones, sin torturas, sin GAL, democráticamente. Pero hay que sacarles de todos los gobiernos posibles. No son dignos de gobernar. Dirán algunos que en el caso de Arrasate el pueblo ha legitimado a ANV para el gobierno del municipio. Yo les doy la razón. Pero todo tiene un límite y ellos se lo han saltado. La legitimad que te den la urnas no puede servir para todo. El argumento de ANV en Arrasate, Hernani, etc, es el mismo de Hitler, que también llegó al poder después de ganar una elecciones.

La diferencia entre el nacionalismo rupturista y el democrático es que el democrático pagará democráticamente los errores que la sociedad crea que debe pagar. Pero parafraseando a Fidel Castro, la historia nos absolverá. A la izquierda radical, ni siquiera la historia le absolverá por mucha abstención -que no tanta- que hayan conseguido.

lunes, 21 de abril de 2008

Hausnarketa, aldaketa eta errespontsabilitatea

Hauteskunde ondorengo ardura garaian murgilduta gauden honetan beharrezko suertatzen dira benetako hausnarketa ahalbidetzen dituzten foroak. Batzuk jarraituko dute –jarraitzen dute- zeruari begira, arrazoiak ezin ikusi, beste batzuk benetako arrazoiak lurrean daudela konturatu diren bitartean. Aldiz, ez gaitezen konfunditu. Lurrean egoteak ez du esan nahi topatzen errazak izango zaizkigunik. Eta ziurrenik, topatzen zailtasun handiak aurkituko ditugunez, hainbaten iritzi ezberdinak entzuteak kalterik egingo ez digula uste dut.

Horregatik, gure alderdiko –EAko- Gipuzkoako Lurralde Batzordeak hausnarketa politikorako jardunaldi batzuk antolatzean, jasotako kolpearen arrazoiak lurrean daudela jabetzeaz gain, berauek topatzearen aldeko apostu irmoa egiten du.

Jakina, batzuei ez die grazia izpirik egingo. Jakina, batzuek ez dituzte beharrezkotzat joko. Jakina, batzuek kritika besterik ez dute egingo jardunaldiak antolatu izanagatik. Horiek, kritika egingo lukete jardunaldiak antolatu izan ez balira. Kritika eta kritika, baina autokritikarik bat ere ez.

Aldiz, beste batzuk garai berri honi ilusioz ekin behar diogula uste dugu. Beste batzuk jakinminaz hartzen ditugu jardunaldi hauek. Beste batzuk gauzak egiten ari garenaren harrotasunaz heltzen diogu bide honi eta oraindik egiteke asko dagoenaren umiltasunarekin ikusten dugu itsasertza.

Hausnarketa beharrezkoa dela esatean guztiok egongo gara ados. Baina hausnarketa zertarako? Hausnarketa hutsak balio al du zerbait irauli ahal izateko? Bada, ez. Hausnarketa horrek, derrigor izan behar du aldaketarako asmoa, hausnarketa horren fruitua aldaketaren beharra bada, batipat. Eta horrek ardura dakar. Errespontsabilitatea. Euskal Abertzaletasun Demokratikoak, sekula uko egin ez duen errespontsabilitate hori, hain zuzen ere.

Agian, jardunaldi hauekin ez dugu asko aurreratuko. Agian ez zaigu ezer berririk esango. Baina bidea egiten ari garela ezingo digu inorrek ukatu. Lurrera begira zeruari begira egon beharrean.

Bizi garen momentua kontutan harturik, honelako jardunaldi batzuk prestatzeak benetako ausardia eskatzen du. Honelako ausardia erakustaldiek aldiz, harro sentiarazten naute kolektibo horretako kide izateaz.

lunes, 10 de marzo de 2008

La centralidad como discurso. La Batasunización del Nacionalismo Vasco

Hay que hacer autocrítica. El nacionalismo baja. Y baja porque no somos capaces de articular un discurso que llegue a la sociedad. Sobre todo a las capas más jóvenes. Hoy no vale escudarse detrás del asesinato del viernes o detrás de la barata justificación de que eran unas generales que históricamente se le han dado mejor a los partidos estatales. El nacionalismo vasco se ha llevado un golpe. Un golpe importante. Del que sin duda nos recuperaremos, pero no sin antes hacer un ejercicio de autocrítica importante.

Ese ejercicio de autocrítica consiste fundamentalmente en no hacer como si nada hubiera pasado. Hay que hacer un análisis de mercado para ver que necesita la sociedad y que demanda, sobre todo, la gente joven.

La inmensa mayoría del país nos dirá que si que Euskadi tiene derecho a decidir su futuro. Pero esa misma mayoría nos dirá que no pierde el sueño por ello. No solo hay que pedir o reclamar la independencia. Debemos preparar al país para ella. Hay que articular un nuevo discurso que aglutine al nacionalismo democrático. Un discurso que prepare al país para la independencia sin aburrir con exigencias maximalistas. Tenemos que impulsar la construcción nacional, pero eso no se hace en foros con Batasuna -y ahora menos que nunca-. La nación se construye mejorando la sanidad pública, ventilándonos el fracaso escolar, bajando el paro a límites de paro técnico, mejorando las infraestructuras, etc. La construcción nacional viene al fin y al cabo, rodada, cuando nos dedicamos a construir nación.

Históricamente, en Euskadi siempre ha calado el discurso más central. No más centrista. Más centrado. No olvidemos aquella jornada mágica para nuestro nacionalismo cuando EA-PNV sacamos mas de 600.000 votos. Entonces, el discurso radical era el de Mayor y Redondo. Ibarretxe era el discurso centralista. Cuando hemos empezado a sufrir la batasunización del nacionalismo, con exigencias maximalistas, con llamadas a la desobediencia civil que nadie ajustaba a medidas concretas, con confrontaciones democráticas mal entendidas, es cuando el nacionalismo vasco ha empezado el paulatino adelgazamiento de sus gentes.

Por lo tanto, como medidas correctora de lo que estamos haciendo mal, o no estamos haciendo bien.
1.- Por un lado autocrítica. Es mas necesario que nunca evitar la tentación de hacer "la del avestruz". Hay que tener la cabeza bien alta. No como signo de dignidad o de prepotencia. No. Sino para ver mejor. Para ver mas lejos. Para analizar lo que la sociedad nos está exigiendo.

2.- Debemos articular un discurso que además de exigir la independencia prepare al país para ella. Un discurso que sea capaz de crear la bases solidas en las que deberemos fundamentar nuestra independencia. Un discurso moderno que adapte el nacionalismo a lo que la sociedad entiende como nacionalismo. No nos podemos permitir convertirnos en Asterix el Galo. Que por ser el mas puro de los galos acabo en una aldea. La más irreductible, pero una aldea.

3.- Debemos prepararnos, los jóvenes, para construir nación. Para tener un país cohesionado. Con un tejido empresarial saneado y unas relaciones laborales justa y estables. Un país en el que de gusto vivir. Y que los ciudadanos sientan como suyo.

Y hoy más que nunca, GORA EUSKADI ASKATUTA!!!